viernes, 26 de agosto de 2011

1936: ASESINATO DEL DIPUTADO LUIS BARRENA


La hija del que fuera diputado por Melilla Luis Barrena, fusilado en el 36, dice que su vida ha sido “horrible” desde el asesinato de su padre

“Mi padre les dijo a quienes le fusilaron: Os perdono porque os ciegan vuestras ideas”
“Mi padre había recibido aviso de que todos los diputados fueran a sus centros, pero como Melilla ya estaba ocupada por el movimiento, nos fuimos a Galicia. Llamaron a la puerta de noche, subieron unos chicos, algunos conocidos del pueblo y otros de fuera, y dijeron que se lo llevaban, que simplemente iba a declarar al Ayuntamiento, mi madre sabía que aquello no era cierto”. Luis Barrena, diputado del Frente Popular por Melilla fue fusilado aquella madrugada del 21 de julio de 1936. El domingo recibió un homenaje en Outes, donde ya se encuentra un monolito por las víctimas del franquismo. La hija del diputado republicano, María Soledad Barrena Noval, cuenta su historia a MELILLA HOY.
por Rosario López








¿Qué edad tenía usted entonces?
Tenía ocho años. Como cada año, tras el santo de mi madre, Carmen, veraneábamos en Galicia. Acabábamos de llegar a Muros, éramos seis niños, yo la tercera. Entonces no recuerdo así cosas raras porque ellos, mis padres, disimulaban, nos llevaban a la playa y no vi cosas especiales. Sólo recuerdo que una vez vi por la calle al jefe de telégrafos, que era amigo nuestro, que iba entre dos guardias civiles, y se lo dije a mi padre. Mi madre me respondió que eran amigos. Lo llevaron a la cárcel y estuvo quince años allí hasta que lo soltaron. El día que llamaron a la puerta eran las 12 de la noche, estábamos acostados y llamaron muy fuerte al llamador, por lo que nos despertamos. Unos días antes unos marineros dijeron a mi padre que si quería que se fuera con ellos a Francia, en vista de que no sabían lo que iba a suceder, pero mi padre no quiso irse. Mi madre creía que mi padre sabía más de lo que se venía encima y no quiso dejar a la familia abandonada, claro que nunca pensaron que lo fueran a matar.
¿Cómo fue su vida a partir de aquella noche?
Horrible, mi vida fue horrible, todo cuanto te diga es poco. Tengo una amiga extranjera que me dijo una vez: “Estudié lo que no quise, trabajé en lo que no quería, me casé con la persona que no me iba, hice toda la vida distinta debido a la Guerra Mundial”, y yo digo que más o menos podría decir lo mismo. Mi padre tenía mucho interés en que todos estudiáramos, a mí me encantaba, pero tenía que trabajar desde los trece años, aunque he hecho lo que he podido, soy maestra y enfermera, pero quitando horas al sueño.
¿Cómo os sacó adelante su madre?
Al principio fue muy mal, ella era farmacéutica, pero no la dejaron ni poner una farmacia ni nada, le dijeron que no se moviera. Las pequeñas teníamos unas becas por mi padre, por ser abogado, para niños hasta los catorce años, pero eran de poco dinero porque había muchos abogados en España. Mi madre consiguió otras becas por Magistratura, porque mi abuelo era un magistrado importante, pero mi hermana mayor y yo sólo teníamos las becas de abogados y cuando se nos acabó nos pusimos a trabajar. Recuerdo que pensaron en repartir los niños, pero mi madre no quiso, para que estuviéramos todos juntos, aunque, en realidad, la vida nos ha separado.
Yo trabajé en unos almacenes, me hice maestra y luego enfermera, pero trabajando siempre. Mi hermano acabó la carrera con premio extraordinario, era químico, le dieron una plaza en Madrid y nos fuimos todos a Madrid, menos la mayor. A los dos meses de estar trabajando lo despidieron, diciéndole que "no querían hijos de rojos" y lo echaron. Nos dedicamos a dar clases particulares, tras ello yo me marché de institutriz a Granada, luego volví a Madrid, me casé, estuve viviendo en México y ahora estoy en Alicante.
¿Volvisteis a ir a Galicia como hacíais cada verano?
No, no, algún verano estando soltera fui, y con mi familia, con mis hijos, también fui un invierno.
¿Cómo llegó su padre a ser diputado por Melilla?
Él era algo monárquico, porque mi abuelo era monárquico, pero pasó a ser republicano, se metió en política, recuerdo que cuando lo hicieron diputado se hizo una merienda en mi casa porque mi padre había conseguido aquello de Melilla. Él quería haber sido por Guadalajara, pero se llevó una desilusión. Después, le apeteció mucho Melilla. He escuchado que hizo mucho por las cárceles de Melilla y por la gente que estaba en paro y tenía mucha ilusión. De hecho, recuerdo que mi madre decía "tiene tanta ilusión por Melilla que posiblemente nos vayamos a vivir allí". Eso fue antes de que estallara la guerra. Iba muchas veces, pero no llegó a vivir, aunque pensaba hacerlo al invierno siguiente. Yo he estado en Melilla en una oportunidad, porque una hermana mía está casada con un general, ahora jubilado, y estuvieron en Ceuta y en Melilla. Una de las veces que estuvo en Melilla fui a llevar a mi madre para que estuviera con ella y pasé unos días en Melilla.
¿Cuándo vino y qué le pareció la ciudad?
Hará veinte años. La ciudad me encantó, me gustó mucho. Mi hermana estuvo muy contenta en Melilla y cuando volvió a Madrid decía que la recordaba mucho, estuvo encantada. También tuve oportunidad de conocer Ceuta en otra ocasión, también me gustó mucho. Son dos ciudades muy bonitas.
¿Qué edad tiene usted?
Tengo 83 años.
Echando la vista atrás, ¿cree que las cosas han cambiado mucho?
No, soy muy escéptica, la gente dice "quítate tú para ponerme yo" toda la vida. Soy de izquierdas, la gente de derechas no me convence.
¿Cree usted entonces que aún nos regimos por izquierdas y derechas y que siguen vigentes las rencillas entre ambos bandos?
Me da mucha rabia, no debería ser, pero sí. Digo lo mismo que con las religiones, deberían de ser una y no estar haciendo guerras. Son miserias de la gente, como enfermera te diría que son manías persecutorias. Me dijo un señor muy mayor, un pastor que había oído como mataban a mi padre, que estaba escondido en ese momento, que mi padre dijo en el momento de matarlo: "Os perdono porque os ciega la idea de una cosa" y es verdad, mucha gente se ciega, o, a veces, por destacar, hace cosas que son inconcebibles. Estoy en contra de todas las guerras del mundo, sólo vale el diálogo.
¿Cómo podría desaparecer entonces esa España dividida?
Yo creo que no tiene arreglo porque los de abajo, sin querer, odian, y los de arriba no quieren que se le suban a la barba.
De todas formas, aunque usted crea que España no ha cambiado mucho, antes sería impensable celebrar homenajes como el rendido a su padre en Outes el pasado domingo, ¿no?, ¿cómo lo valora?
Ah, sí, yo me he rejuvenecido veinte años. Me llamaron hace unos años cuando pusieron un monolito a todos los maestros y a mi padre. Y este año me pidieron que fuera, pero me avisaron con poco tiempo y no pude ir, pero lo haré en octubre. Me ha encantado la iniciativa, me ha rejuvenecido, y me comería el mundo todavía. He viajado mucho, una cosa que también le encantaba a mi padre, viaje que no haya sido demasiado caro lo he hecho, porque enriquece mucho el moverse.

1895-1936
Luis Barrena (1895-1936) era natural de Sigüenza (Guadalajara). Estudió Derecho y, como abogado, intervino en casos conocidos, como el juicio contra el general Sanjurjo en la intentona golpista del 10 de agosto de 1932. Formó parte de una candidatura monárquica en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 en Madrid, pero, una vez en el Ayuntamiento, se unió a la política de republicanos y socialistas, según recoge en un artículo el investigador melillense José Marqués. Al fundarse Unión Republicana por Diego Martínez Barrio en 1934, se afilió a dicho partido y fue designado teniente alcalde del ayuntamiento madrileño. En enero de 1936, ante la convocatoria de elecciones en febrero, se creó una coalición electoral conocida como Frente Popular, compuesta por partidos republicanos, PSOE, comunistas y sindicalistas. La candidatura de Melilla correspondiente a Unión Republicana fue encabezada por Luis Barrena. El Frente Popular en Melilla estaba constituido por el PSOE, Unión Republicana, Izquierda Republicana, Partido Federal, Partido Comunista y Partido Sindicalista. En las elecciones de febrero de 1936, Luis Barrena fue elegido diputado en representación del Frente Popular de Melilla. Obtuvo 12.761 votos mientras que su rival, Carlos Echeguren logró 4.830.

ARTÍCULO PUBLICADO EN EL DIARIO MELILLA HOY EL DÍA 24 DE AGOSTO DE 2011