sábado, 8 de mayo de 2010

FUERTE DE MARIA CRISTINA


HISTORIAS DEL TEMPLARIO


FUERTE DE MARÍA CRISTINA
Antes que nada tengo que decirlo porque si no lo hago reviento: acabo de llegar de un acto cultural en el que se han presentado unos libros con motivo de la XXIII Semana del Libro y he pasado un momento muy bochornoso.
Han reducido el tiempo de la presentación por cuestiones meramente futbolísticas. Lamentable y denigrante para la cultura. Así nos va en este país donde cada día se asemeja más a otras épocas pasadas que han sido muy criticadas por los que ahora están en el poder y que hacen lo mismo.
Sé que con estas palabras voy a ser muy criticado e incluso mal visto, pero soy de la opinión que el fútbol no puede pasar por encima de la cultura.
Entremos en materia del artículo de hoy. El Fuerte de María Cristina se ha convertido en uno de los edificios más olvidados de esta ciudad de Melilla.
Hace pocos días me desplacé para poder echarle un vistazo y sopesar su estado de conservación y la verdad es que es lamentable, aunque todavía se está a tiempo de poder rescatarlo.
Ya saben que el tema patrimonial en esta ciudad está un poquito olvidado, pues no hay más que ver lo que le ha ocurrido al edificio de la calle de Seijas Lozano número 1 que después de tantos años vacío en su interior, ha sido derribada la fachada que se conservaba sin saber muy bien el por qué de esa decisión.
Sólo salió algo en la prensa local y punto. Siguiendo con el Fuerte y haciendo un poquito de historia, podemos decir que su proyecto fue del año 1890 y que se empezó su construcción tres años después, cuyo final de las obras fue en 1895.
Su edificación formaba parte de ese cinturón defensivo de fuertes exteriores que circundaban a lo poco construido que había y que lo formaban dos líneas bien tramadas entre ambas para poder hacer más defendible los nuevos límites de Melilla.
Asimismo, este fuerte cubría las necesidades defensivas de las barriadas ya en construcción, como eran la del Polígono y la de Monte María Cristina.
En su dilatada historia, este fuerte que en un principio era fusilero, pues no se le había realizado un foso cuando ya entró en funcionamiento en aquella Guerra de Margallo del año 1893.
También sirvió de Hospital provisional de tropa y después era el único que se fue usando como Prisión Militar, para presos de tropa, siendo en 1989 cuando por orden ministerial se clausuró como tal.
Desde entonces y hasta la nueva ubicación de la Comandancia de la Guardia Civil de la ciudad en la falda de Camellos, sirvió para acoger las oficinas y departamentos de la benemérita.
A partir de ahí, se le hizo una restauración y cuando ha dejado de servir para algo, se le ha mandado al puro ostracismo, olvidándose de un edificio muy importante para la ciudad.
Podríamos incluso decir que cuando uno se acerca es difícil su acceso, puesto que está encasillado en el tramado de callejas de ese barrio, que si bien dicho lugar se está dotando de nuevas infraestructuras, sin embargo, se podría añadir este inmueble a la hora de conseguir un mejor acondicionamiento de toda la barriada.
Melilla posee afortunadamente, de un muy importante patrimonio histórico-artístico de carácter castrense que es difícil encontrar ya no digo en España, sino en el resto de Europa.
Es poco probable poder tener en tan poco espacio tantos elementos castrenses de diferentes épocas y que se puedan mantener en condiciones como en Melilla. Es por ello que se hace muy necesario mantenerlo a toda costa y así no perder esa idiosincrasia que sólo esta ciudad posee.
Esperemos ser escuchados.

FERNANDO SARUEL HERNÁNDEZ
27/4/2010